Y era gracil su figura,
segura si mirada,
Así era Alexandra.
Sus ojos,
claroscuros en el alba.
Su sonrisa,
primer rayo de sol de la mañana.
Su piel,
Blanca vomo la nieve.
Así era,
así era Alexandra.
Clavo sus ojos
en un hombre que no la amaba.
Descarriló su camino,
pobre Alexandra.
Dejo los cigarros
Se paso a las drogas.
Dejo el agua mineral,
Decía,
Le sabía mejor el vodka.
Descarriló su camino,
pobre Alexandra.
Pronto su piel blanca,
paso a un tono rojo,
a veces, ¡asta morada!
Yo le pregunté que le pasaba.
Y entre lagrimas me contesto
"¡Se fue Alexandra!"
Lo que ella no sabía
(Solo lo sabía mi mirada),
es que él
no solo no te quería,
¡Yo te amaba!
Y sigo pensando,
pobre Alexandra...
Siempre me han enseñado que escribir es algo aburrido. Hace ya un tiempo que mis ojos se abrieron y descubrieron que todo eso era mentira. Aquí os intentaré enseñar que tengo razón. Para eso usaré mis versos.
sábado, 5 de marzo de 2016
Alexandra
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