lunes, 14 de marzo de 2016

El café

Y notó baja su mirada,
creyó ver destellos
de una luz oscura en sus tinieblas,
lanzó al olvido
todas aquellas tardes de café.
Cerró los ojos
y, como un suspiro,
-noté vibrar la sangre caliente de sus labios-
como el aleteo de una paloma,
juró no volver a verle.
Maldijo el café,
aquellas tardes de sobras
y aquellos versos jamás escritos.
-Un beso roto es como un millón de luces apagadas"-.

Así te recuerdo

Y tocando el piano
con tu copa de vino a un lado,
reprochando más sentimiento a Vivaldi,
más emoción a Mozart,
y más amor de mis brazos;
así te recuerdo;
besándome en la boca,
acariciándote el pelo,
quitándote la ropa,
pidiéndole al sol que se apague.
Así te recuerdo,
marchando al horizonte
con paso decidido,
con tu melena oscura,
tan oscura
que iluso pensaba
a la misma oscuridad
le habías robado el olvido.
Y es así como te recuerdo
sin despedidas,
ni caricias
ni besos.
Ya sin sentimientos,
pues tus ojos estaban vacíos,
tus manos ya no temblaban,
tus sentimientos,
como no, la razón me robaban.
Pues ahora me despido,
he de volver a mi ataúd,
a clavar sus clavos de oro
Pues, aún que lo creyeras
jamás estuve vivo;
era un fantasmada errante,
de tus besos esclavo
de tus reproche
a Espronceda, Bécquer y Machado;
Por el poco sentimiento de sus obras,
pues es cierto
que más sentimiento que el tuyo
jamás había visto.
Y así te fuiste,
rogando encontrarte a Goya,
pidiendo llevarte el vino,
pidiendo llevarme a mí.
Pero eso jamás ocurrirá.
Los que nuestra vida no acabamos
al paraíso no podemos entrar,
y menos aún,
los que las caricias
robaron de tu corazón

El bosque del amor

"Cortad árboles y plantas 

y luego echadles sal.
No dejéis un solo ser vivo.
Estas llanuras infértiles quedarán".

Así comenzó,

con una lluvia de lágrimas y sal.
Comenzó la ballata, 

esa batalla que él no ganará.
Ella corta de raíz la naturaleza,

una naturaleza creada por los dos.
Los animales ullen 
presa del terror;
pero otros, pasmados preguntan:
¿esto es el amor?

Sí, en su infinita idiotez,

pequeño amigo,
esto es el amor.
Pero este está ya roto,

presa del dolor.
Caen los árboles,

se queman las raíces, 
tan solo quedan 
arena, sal y cicatrices.

Se fueron los animales 

de este bosque de su amor.
Los pajaros ya no vuelan,

emigraron a otro corazón.
Y este quedó vacío, 

ya sin sangre y lleno de terror.
"Adiós, querido amigo"
Dijo su vacío corazón.
"De ti hoy me despido.

No sirvo para el amor"

Tu poesía

Y... ¿qué es ahora esa tinta rota
que brota de ese papel mojado?
Esos versos ilegibles
de ese poema inacabado.
¿Qué es de la vida que creabas?
¿Qué es de esa luz que nos enamoraba?
¿Es que el fuego se apaga?
¿No habrá más noches de poesía?
Dime que nos es verdad.
Dime que ese lápiz oscilará,
girará en la gravedad de tu lírica.
Volverás a darnos noches de poesía

Paloma blanca

Paloma blanca alza tu vuelo
que tus blancas alas llenen el cielo.
Huye tú que puedes.
Nunca vuelvas a este reino,
este reino en el que las estrellas se nublan,
en el que los ojos
de lágrimas de inundan,
lágrimas saladas, heladas,
rotas, destrozadas.
Alza tu vuelo paloma.
Besa las nubes y el cielo azul.
Besa ese dulce aroma.
Observa como el cielo te arropa
Huye tú paloma, tú.

La profecía 2

Cuando vida y muerte no se amen
Cuando la luz y el amor se apaguen
Cando la tierra se abra
Y cielo caiga
Cuando la última rima salga de mi alma
entonces que se cumpla la profecía.
Y la poesía sea olvidada.
si te olvido y y no te recito;
si te beso sin deseo;
si te vas y no te sigo;
si me mientes y no te creo;
entonces que se cumpla la profecía.
Que se cumpla y no quede poesía.
Que escape la poesía.
Que sus versos se rompan.
Y las rimas se escondan.
Todo si se cumple la profecía.
Si tú ya no me amas,
¡para que quiero la poesía!

La profecía

Si la nuestra se apaga,
y luz y oscuridad pactan su beso;
si tú te vas y yo me quedo, 
y una vía láctea me separa de tus besos.
Es que la profecía es cierta.
Y la lluvia apagó este fuego.
Si las llaman queman el cielo,
si abro los ojos y no te veo,
si las últimas palabras son recitadas,
tú pacta este adiós,
que mis lágrimas pactarán un te quiero.
Si los escritos son verdaderos
cerraré mis ojos de nuevo
y pediré a mi cuerpo
un último deseo.
Y este amor,
el nuestro
será piedra, será polvo,
será rey, será pueblo,
será luz, será fuego.

Musas del Parnaso

Venid a mí, musas del Parnaso.
Dadme las oraciones,
las rimas, las metáforas.
Dadme nuevos poemas;
de esos que solo vosotras hacéis,
esos llenos amor y alegría,
esos llenos de llanto y tristeza,
esos que nos hacen sentir vivos.
Dadle a mi vida su oración concreta.
Arrojad luz sobre esta mi mente turbia.
Venid a mí musas.
Cantad vuestras canciones.
Dadme la eterna inspiración.
Haced bailar los versos en mi poema.
Haced bailar mi corazón en vuestras manos.
Dadme un motivo para crear y escribir.
Dadme un motivo para vivir.
Venid a mí
musas de este eterno paraíso, Parnaso.
Devolved el júbilo a mi sangre.
Las ganas de vivir a mis ojos.
Volved musas, volved

Os quiero, os necesito
pues mis manos son piedra calcita.
Si no son vuestras historias
las que a mí me inspiran
dadme papel, tinta, luz, esperanza
que yo os dare poesía.

Las rosas

"Cortad, desde hoy, las rosas..."
¡Que razón tenías
Señor Keating!
¡Cortad las rosas!
¡Cortad ese veneno funesto!
¡Cortad esos monstruos color negro!
Un negro teñido de sangre
a causa
de los insensatos
que, creyéndose a salvo,
abrazaron sus espinas.
Cortad esa droga
 a la que muchos
somos adictos.
Quitadnos nuestro mal,
un mal,
que como buen cuchillo,
es de doble filo.
Te hará sentirte amado,
querido, dichado.
Te besará cada noche
entre las hojas
de tus inacabados poemas.
Y, entre esa tinta negra,
te hará el amor.
Pero luego,
para saciar su sed
te harán morir por dentro,
inyectaran en ti su veneno.
Un veneno que, 
a través de sus espinas,
te clavaran
por el espacio roto
que cuidadosamente
deja en sus abrazos.
Pero no morirás,
no del todo,
pues eso no sería divertido.
Te harán chocar contra sus enredaderas,
enredaderas de mentiras,
veneno y maldición
de olvido, sangre y pasión ,
pasión de los
que como yo
caímos en su trampa.
Pobres, insensatos, aquellos
que se agachen
a oler su veneno,
un veneno de olor rosado. 
Pobres insensatos
aquellos que acaricien su maldad.
Pobres imbéciles
como yo
que caimos sus garras
 y forjamos nuestro olvido
¡Que razón tenias señor Keating!
"Cortad, desde hoy, las rosas..."

La sangre

Y se derrama la sangre
sobre el blanco lavabo.
Se va diluyendo
conforme el auga le hace caricias.
Y se derramá
de mi pecho
cada vez que pienso en ti.
Y mirándome en el espejo,
indeciso pienso:
¿Esto es morir de amor?
Y la sangre cae en el lavabo.
Cae sin más.
De mis ojos se escapa la vida.
Me desplomo.
Ni sangre tengo ya.

Estrellas

Y las estrellas se alinearon.
crearon mares de constelaciones,
una vía lactea oculta de nubes blancas
en este el mare nostrum del azul eterno.
Y crearon guías,
Guías de luz en tempestad
donde ni tu ni yo
nos volvamos a perder jamás.
Y las estrellas te iluminaron.
Dieron luz a tu pasión.
Y mientras nos besábamos,
hacían latir mi corazón,
hacían temblar mis manos.
Y, de repente, se iluminó.
Dejó paso a la efímera mañana.
Se fueron estrellas, luna, misterio.
Volvían a tejerme telas de araña.
Tus lágrimas acababan el juego.
Otra noche acabada.
Vuelve mi cruel y mundano desprecio.

Su mente

Claros y oscuros
habitan en su mente,
recuerdos confusos,
diálogos efimeros
imposibles de recitar;
secretos olvidados,
monstruos que impiden
pensar con claridad;
amores verdaderos
que parecen de ficción;
noches de sexo
ya sin testigos de ese amor;
pobre mente desquiciada
de horribles seres habitada
que los recuerdos roban,
destuyen y queman,
y, después,
simplemente inventan,
inventan
extraños lugares,
vacíos de razón,
casi sin emoción,
con extraños seres
de risa tenebrosa
y susurros espeluznantes.
Pobre mente enferma,
pobres recuerdos olvidados,
con aves negras
en señal de luto
por una vida muerta,
por un cuento
con recuerdos más que oculto.

La ventana siempre abierta

Yo dejo la ventana siempre abierta
a los amores y desamores,
al viento del otoño,
a la luz del ocaso, 
a la dulce melodía,
que cada mañana
canta los pajaros,
a ti,
que cada noche
por ella te cuelas, 
y, hurgando en mis heridas,
me susurras
que todo ira mal,
que no hay salida,
que tú eres mi unica opcion.
Me harás llorar
y sentirme inútil.
Yo dejo la ventana siempre abierta.
 

Amores ahogados

Y el espejo me detesta.
Se burla de mí.
Me dice que soy fea,
que nunca seré feliz,
que nadie me querrá,
que las sonrisas no son para mí.
Y yo,
obsesa en un mundo de amores delgados,
de dolores de estómago, de mareos,
En fin...
Que esas líneas dibujas...
Creo que sí son para mí ...

Los acertijos

Y que vuelen los acertijos,
esos en los que te conquistó,
Que vuelen los problemas;
que las luces se apaguen;
que pasión se encienda,
y volvamos a preguntarnos el culpable.
Volveremos a decir que fue el vino.
Me pedirás que me marche.
Y diré que tu corazón vendrá conmigo.
Gritarás, llorarás, aceptarás
que soy yo el causante
del mal de amores, de las lágrimas
del no volverá a ser como antes.
Y volveremos a jugar otra noche,
otro sábado de madrugada,
perderemos los sentidos,
perderemos la razón, 
perdermos el mañan.

Amor roto

Quedan escritas
en esas hojas quemadas
las llamas de nuestro amor.
Quedan lapidadas
todas aquellas emociones,
todos nuestros sentimientos.
Quedan enterrados
en esa tumba
a la que decidimos llamar amor roto.

Ángeles y demonios

Los ángeles alzan sus espadas,
blancas como la verdad.
Después de elevar sus alas,
defendiendo el blanco más allá,
sus puerta de oro
no abrirán los demonios.
Los seres de averno
alzan sus hachas y mazas,
en señal de cólera, 
contra el cielo y la verdad.
Aunque la luz les ciegue
al infierno no volverán,
hartos de la tortura y el dolor,
del fuego y el horror.
Ni el peor de los pecados
se merece esa reprimenda,
hartos de sufrir
el cielo piensan tomar.
La sangre de los ángeles 
el cielo llenará.
Lucifer
el ejercito guiará.
Los dioses,
sus mayores enemigos, 
cada noche soñaban
con sus vidas arrebatar.
Vida y muerte,
luz y oscuridad,
polos opuestos,
batallas eternas,
esta noche
vencedor tendrán.
Sangre negra y blanca,
cielo y tierra bañarán.
Por las llaves del paraíso,
por la puertas del averno,
por abrirlas de nuevo 
y a los tullidos demonios 
a su guarida devolverán
Ángeles y demonios
morirn y reviviran.
Una lucha eterna,
sin darse cuenta,
comenzarán
por un mundo igual
donde placeres y deberes
igualmente
deberan tomar.

Martes 5

Sigo buscando tu sonrisa.
Esa perdida en la ocura tristeza.
Esa condenada al olvido.
Esa olvidada octaba maravilla.
Esa que volverá con ese beso.
Esa que volverá con mi amor.
Esa.

Un libro

Y lee las páginas de mi libro.
Goza de mis amores y aventuras.
Haz de mí un héroe de prestigio.
Espero darte placer en mi lectura.
No soy más que garabatos en papel.
No soy mas que ficción, lucha, poder.
Solo soy un libro.
Léeme.

La camilla

Atragantada
a causa de las lágrimas,
atada a esa camilla,
sufriendo retorcida de dolor, 
viendo pasar el tiempo,
sintiendo a la vida escaparse,
irse entre sus dedos.
Sus ojos azules,
ahora rojos,
rotos de dolor,
y, entonces,
comienza a recordar
como cada día
en ese maldita camilla.
Recuerda sus dolores y angustias,
sintiéndose inútil,
movida por hilos invisibles
de gente con billetes.
Gritos escapan de su boca,
gritas tan horribles
que hasta el mismo diablo
sentiría compasión.
Y todo por esa camilla
a la que permanecerá atada
por el resto de su vida,
de su existencia.
No ve luz
al final del túnel.
No ve salida.
No ve nada.
Pues su camilla
ya ni eso le deja.
La va matando poco a poco.
Ya no existe salida,
por no existir,
¿existirá su vida?

Mis poemas

Y estos son mis poemas del tú y él,
del nosotros,
del quizá,
del por que,
del bésame cada noche,
del acaríciame el pelo,
del mátame esta madrugada
entre el calor de la cama
y el calor del deseo.
Y estos son mis poemas
del quédate conmigo,
del "venga, una copa más",
del aráñame la espalda,
del te quiero,
del nunca te has ido,
del beso de cada mañana,
de los gemidos de la noche,
del "que digan lo que quieran".
Y estos son mis poemas del tú y yo,
del nosotros,
del sí,
del claro,
de las sonrisas entre lágrimas,
de las lágrimas entre sonrisas,
del, simplemente "te quiero", 
o quizá del, simplemente "te amo",
del humo que aspiro de tus labios
del dulce néctar que beso en tu cuello.
Y estos son mis poemas del nosotros.
Unos poemas sin sentido,
archivados en un corazón
que nació
para escribirlos.

Un beso

Y surgió un beso,
uno de esos sinceros,
uno de esos besos sabor tormenta,
uno de esos que me gustan,
uno de esos besos sabor tequila.
Y surgieron más donde él paró.
Surgieron más donde ese beso murió.
Seguía bebiendo de tu néctar.
Y es que eres la única,
la única que me hace perder la razón.
Y tantos besos ya me ahogaban.
Me hacían sentir mal.
Demasiado tequila.
El ultimo chupito ¿quizá?
Se fue la miel.
Hecha la trampa hecho el juego.
Se fue mi musa, mi salvación.
Se fue el cariño.
Se fue sin más.
Otra botella acabada.
Otro tequila que empezar.

Romeo

- ¿Qué haces aquí amor?
  ¿Qué haces en estos parajares,
  llenos de oscuridad y dolor,
  donde no queda sitio para este tu equipaje
  el cariño de tu corazón?
- Vengo a rogaros a vós, mi amada,
  que leáis la páginas
  de este libro, el cual es mi corazón,
  lleno de verdad, dolor, mentiras y traición.
  Vengo a pediros que recitéis sus versos,
  que leíais
  sin ser a causa de mis labios
  que os amo.
- Sé que me amáis.
  ¡Oh! Oongo a dios por testigo que lo sé.
  Pero nuestro amor,
  Frágil rocío de la mañana,
  no aguantaría el dolor;
  pues rosas con espinas,
  sonrisas en un roto edredón
  eso sería nuestro amor.
- Mal día fueron alineadas mis estrellas
  con este vuestro corazón.
  Juro por esta la luna
  que luchare por este amor,
  luchare por vuestra sonrisa
  lucharé por vós,
  por esa vida
  la que veo en vuestros ojos
  la que veo en estas mis rimas
  las que solo salen de mi corazón enamorado
  solo porque vos sois dueña de ese amor.
- Santo estúpido sois Romeo,
  santa sea vuestra gentil mirada,
  santo sea este amor.
  Por siempre seré vuestra dama.
  Solo os pido no juréis por la luna
  si juráis por alguien
  jurad pos vos;
  pues sois lo único verdadero
  Amor.
(Inspirado en la escena de Romeo y Julieta donde Romeo se encuentra con su amada en el balcón)

lunes, 7 de marzo de 2016

Cupido

Y dejamos por imposible
aquel cielo incierto mar de dudas.
Pero nació un beso, aquel tan dificil,
tan dificil de olvidar;
pues fue lento,
pero rápido en mis labios.
Para ti salado,
para mi el néctar más dulce jamás catado.
Y entonces te fuiste,
remataste aquel hechizo.
Ese que me hacía tu esclavo.
Ese que rechazaba el olvido.
Pues mi alma se convirtió en arco,
mi corazón en fechas,
mi carne, dulce pecado, tu sierva,
Y pasaran los años,
ese mortal presidio.
Y mis flechas, como órdagos lanzadas,
buscaran el corazón de mi vella dama.
Y para que me creas, tallaré, Cupido,
en cada flecha.
Y si me equivoco,
pobre damisela,
el amor nacerá en ella.

Eres poesía

-Me siento aire, calor, luz, fuego,
tempestad, terremoto, deseo,
ira, razón, compasión, veneno.
- ¿Qué soy?
-Eres poesía

Examen de lectura

- ¿Qué ha sido para ti el libro?
 
- Ha sido una llama de pasion.
  Una ventisca en la montaña
  a luz del dormitorio a las 5 a.m.
  las luz de sus  ojos a todas horas
 
- ¿Qué es lo que más te ha gustado?
 
- Volar.
  Volar a mundos extraños.
  Sentir sangre que no es mía.
  Oler besos jamás entregados.
  Oir diálogos jamás recitados.
  Sentir amor nunca enamorado.
  Eso es lo que más me ha gustado.
 
- ¿Cuál ha sido tu personaje favorito?
 
- ¿Tengo que quedarme con uno?
  Lo siento, no puedo,
  qué es castillo sin princesa,
  qué es aventura sin malvado,
  qué es de un libro sin todos sus personajes.

- ¿Cuáll ha sido tu parte favorita?
 
- Toda aquella que la prosa
  transmita sentimiento,
  transmita luz, amor.
  Toda aquella que me haga sentir lector.
 
- ¿No te has leido el libro verdad?
 
- Verdad.

Águila roja

Dime tu águila roja,
Cuentame el por qué de esta tempestad.
Dime para qué existo.
Enséñame el valor de la libertad.
Dime tú, águila roja:
¿Por qué es cruel el destino?
¿Por qué estoy unido a ella?
Necesito saberlo, dime la verdad.
Dime tú, águila roja.
Enséñame a rozar el cielo.
Enséñame a volar.
Juro guardar el secreto.
Haré de ti un mito.
Dime tu águila roja.
Vendrá suerte a mi infierno
¿Volverás tú a mi hogar?

Las notas

Y quedaran vacías las notas.
Quedará sordo el piano,
y angustiado el violín.
Sus partituras serán polvo
 y nosotros,
fiel tormento de sinsentidos,
seremos su espejo;
dejaremos atrás las melodias.
Y, como hicimos el uno con el otro,
dejaremos atrás la música.

Se fueron las golondrinas

Y las oscuras golondrinas,
creo que aburridas se fueron ya.
No volvieron a ver un beso.
Conjuraron el verbo amar.
Y recuerdo los versos:
"Esas... nunca volverán".
Y ahora pienso en cómo emigraron
a otra azotea, a otro piso,
a otra cama de alquiler barato.
Y sigo pensando
que como yo, nadie te amará.
Pero si hablamos de sexo
quizá esos sepan más.

Poema tras poema

Palabra tras palabra,
verso tras verso,
rima tras rima,
magia tras pasión,
así es como escribo,
así es como siento,
así es como lloro.
Copa tras copa,
sorbo tras sorbo,
beso tras beso,
así es como me inspiro
así es como me motivas a seguir.
Y evoluciono con tus ojos,
con tu sonrisa,
crezco contigo.
Y así, tras cada cita,
tras cada mirada,
escribo un verso,
uno que, como siempre,
está inspirado en ti.
Y con esto te digo que:
Por ti escribo,
por ti amo,
por ti hago este poema,
este que empieza en tu mirada
y dejamos tirado en la puerta.

Tormenta de septiembre

Y veo llover desde la ventana.
Lo veo de reojo,
mientras rezo en tu altar,
con la lágrima más apenada,
llamando en la entrada.
Y grito como odio el número tres,
como odio
esta sexta tormenta de septiembre.
Y recuerdo cómo te fuiste
sin decir palabra,
dejando cojo un hogar
un plato vacío en la mesa.
Hiciste las maletas.
Te fuiste sin más,
dejándonos en el eterno septiembre
del que seguro, tardará en despertar.

Te quiero

Técnico en estupidez.
Experto en indignarte.
Quien quiera que seas,
Unido a ti por siempre,
Intenta hazaña imposible;
Enquistar en tu corazón el mío.
Robar tu amor por siempre.
Obsesionarme contigo.
 
(Primera letra de cada verso)

El olvido

Y se borraran los pasajes de mi historia.
Se harán polvo cuando muera.
No quedará palabra, imagen o placer.
No quedarán mis recuerdos.
Se irá mi pesar.
Se quemarán las páginas de mi libro.
Pues es lo que espera tras la muerte
el olvido.

A ti

Quiero besar rosas,
adorar a los cisnes,
seguir recto este camino florido,
nadar con tiburones,
olvidar los males y pesares.
Te quiero a ti.

Cuando muera

Y, entre noche y mañana,
pido a la luna que me regale un beso.
Enrédame en tu tela de araña,
y me da igual su venero
y me da igual la muerte
¡Ay, no me importa si me corto,
me desangro y muero!
Pues soy tu humilde siervo.
Cataré veneno por vino.
Perderé sangre como vida.
Solo pediré que me cuiden las estrellas,
pues anque sé que por ti vivo,
no sé que haré cuando muera.

Inspiración

Es extraño cuando faltas.
¿Dónde estás inspiración?
¿Te has ido con el humo del tabaco,
o con el olor a ron de la habitación?
Y hasta las musas me ponen los cuernos.
A saber dónde estarán,
con algun imbécil escribiendo.
Volved, sois lo único que puedo amar.

Si miento

Y cortadme si miento.
Haced correr la sangre por mis manos.
Hacedlo si miento,
pues en vós rebosan palabras de amor,
dulces sabores y olores.
Por eso matadme si os miento.
Destruid mis penas y alegrías.
Convertidlas en polvo, arena.
Por eso castigadme si os miento,
si algún día digo que no os quiero.
Pues sois lo único cierto,
ese sentimiento que vive en las rosas y en vuestra sonrisa.

Camino de caminantes

Y no soy más que un caminante.
Otro ser que sigue su camino,
ese camino interminable
lleno de piedras y sinsentidos;
ero también de alegría,
de besos y de amor.
Y no hago más que andar.
Y me da miedo llegar al final.
Me da miedo la noche..
Pero sobre todo,
me da miedo no encontrarte,
pues sigo mi camino solo,
y no soy más que un caminante
de estas verdes praderas
que se pudriran con mi alma.
Quizá entonces muerta.
Quizá entonces a tu lado.
En este camino de frío y calor.
En este camino de tinta y letras.
En este camino de caminantes.

Mi historia

Quedaran escritos los versos de mi hisotira
 a la orilla de tu mirada.
Y serán quemadas sus páginas,
ante tu impasible mirada.
Y mi cuerpo, ya sin alma,
será enterrado ante la tumba de tu bondad..
Y mi alma,
cruel laberinto de enredaderas,
se convertirá en cenizas al oirte hablar. 
Y haya donde me encuentre 
gritaré que te quise, 
Y ya no volveré a oír tus palabras.
Volveré a sonreír ayá donde me encuentre.
Digo adiós a este mundo.
Y grito a quien me escuche,
que tus ojos negros
son el espanto hecho mujer.

Tu poeta narrativo

Y siento la vida en cada estrofa.
Noto esa sensación en el papel escrito.
Y salen las palabras de mi boca.
Y las transfiero a mi cuaderno de ejercicios.
Y la inspiración nace.
Noto en mi tinta
en vez de sangre.
Salen de mi palabras con sinfonía
o con olor a desastre.
Y así nace en mí la poesía.
Así te alabo en mi altar.
Soy tu poeta narrativo.
Tú, la musa de mi verdad.

Historia de la ciudad

Y entre el ruido del tráfico de la cuidad,
esquivando el olor a humo
de los cigarrilos baratos,
en alguna barra suelta,
cerca de alguna cuneta de emergencia,
se escuchan grandes historias.
Tristes y alegres, cortas y largas.
Historias de huidas y encuentros.
Historias de amores y odios.
Historias de sonrisas y lágrimas.
Historias con peste a whisk.
Se escuchan historias asombrosas:
el desamor de Juan,
la muerte de Julen,
las lágrimas de Andrea,
el coma etílico de Marcos y Samuel,
la muerte de los padres de Carles...
Se escuchan las historias de la ciudad.
Y, si prestas atención,
podrs ver esos labios temblorosos,
esos ojos rojos,
esa sonrisa traviesa,
esas ganas de crear nuevas historias

Otro paseo por el parque

Y te invito a otro paseo por el parque,
a otro ramo de rosas,
a otra vida juntos.
Y te propongo volver a pasear de la mano
como hacíamos entonces
y como quiero que hagamos siempre.
Volvamos a alegrar la vista a los árboles
con nuestros andares.
Pues amor como nuestro
nunca se habia visto.
Déjame repetir ese amor.
Haremos que somos niños,
Sonreiremos sin más.
Haremos que fumamos del vaho en invierno.
Haremos que bailamos al son de los pájaros.
Déjame pasar otra noche en el parque.

Heridas

Y se desplomó
sobre la acera fría de invierno.
Y la sangre se derramaba
cual la tinta de mi pluma
al escribir por ti.
Y con sus ojos en blanco
rogaba piedad a Dios,
misericordia de los ángeles.
Y todo se volvía oscuro.
Sentía que con él,
se marchitaban las flores del jardín.
Pero duró poco.
Pronto se cerraron sus ojos.
Pronto dejó de sentir sus heridas.

El jardín de nuestro amor

Y lloran las rosas,
en este nuestro jardín de ensueño.
Ven como se marchitan las azucenas,
 y como mueren de miedo los tulipanes,
 y como te vas tú.
Borrarás de mi recuerdo tus besos,
y con un relámpago me partirás en dos,
haciendo lo mismo con nuestras fotos
y recuerdos,
con todo lo que me recuerde a ti.
Se marchitará el jardín
y se secará la fuente.
Se borrarán los cisnes y la belleza.
Se secará ese jardín que fue nuestro amor.

Enamorarse

Y colmé de alegrías tus labios,
comenzando por mi sangre,
pasando por mi vida,
terminando en mis sentidos.
Traté de decirte que te amaba.
Traté de hacerte feliz,
de ilusionarte.
¡Qué iluso era en aquel entonces!
Pues mientras yo recitaba mis versos
tú chupabas mi alegría.
Mientras creía hacerte el amor,
te deshacías entre las sombras,
sin saber cuando volverías.
Pues de tu carne era esclavo.
Y ahora,
Las heridas de mi cuerpo te extrañan,
incluso recordando el dolor.
Te extrañan.
Maldigo el día
en el que este imbécil
se enamoró de ti.

El armario

En el armario de las delicias
hay sitio para uno más,
hay sitio para otra historia,
otra difícil de olvidar.
En su armario hay sitio para ti,
para tus llantos y tristezas.
pues hayarás a tus iguales,
los mismos cortes y envenenamientos,
la misma historia con distinto dueño,
el mismo hoy.
Sí seguís así,
quizá el mismo mañana.
En ese armario enfermizo
te contarán soluciones
ninguna verdadera.
En su armario,
vivirás o morirás,
quiza las dos cosas.
Contarás tu historia,
quizá de anorexia,
quiza se sexualidad.
Pero te daré un consejo:
no les hagas caso,
no  te dejes engañar.

Las campanas

Y sonarán las campanas esta mañana.
El frío hará mella,
en su desgarrador sonido.
Bañará el suelo de lágrimas.
Barrerá las flores y la alegría.
Y te barrerá a ti con ellas.
Te veré en un tu dichosa belleza.
Te veré en esa caja de cristal.
Derramaré lágrimas piadosas
por nuestras almas pecadoras.
Y rogaré a Dios
que corte mis hilos con este mundo
 y me lleve contigo a ese lugar incierto,
a ese laberinto de preguntas
de las que ni tú extraes la respuesta.
Me iré contigo de la mano,
  y juntos descubriremos la muerte.

sábado, 5 de marzo de 2016

Inefable

Cierra los ojos,
¿Que ves?
¿Estoy yo?
Dime que si, por favor.
Pues no sabía que era inefable,
asta que encontre tu mirada

Me pediste un verso

Y como alcohol para tus eridas
Me piediste que te recitara un verso
Y yo, idiota de madrugada,
Me preguntaba que le veias
a mi poesía
Pues siempre pedías un verso,
Una estrofa,
Algo.

Nunca tuve valor para preguntartelo
¿Por que?
Quien sabe,
Quiza era miedo,
Miedo a la respuesta desconocía,
Miedo a esos polvos blancos
Que con esmero guaradas bajo la cama,
O a ese olor raro de tu tabaco.

Y siempre acababamos igual
Cuatro versos,
No necesitabas mas,
Y sin darme cuenta
Encendias la radio
Y me invitabas a bailar.
Los dos, colocados de amor
asta la médula,
Nos abrazabamos y cerrabamos los ojos
Te escuchaba suspirar
Y siempre, con voz baja,
Me decias lo mismo
"Pronto todo acabara"

El respeto

Cerró los ojos
y sintio la lluvia caer
Le cegaba los ojos
Casi tanto,
Como el humo de la habitación.
Por eso sus lagrimas son el pasado,
Ese pasado lleno de puños humedos
y de besos gaseosos.
Lleno de diluida agua oxigenada,
De dolor que se quedaba en la puerta,
y sangre en la cuchilla de afeitar.
Todo por un pasado
Un pasa que sueña,
Se vaya con el humo.
No se si tirarme al cielo
Confiar en mi madurez,
Concluir la experiencia de los ojos rojos
Y seguir adelante
Sin que se note que no respiro
Ya estoy bajo mis sentimientos
Y tirode mi hilo de la vida
De mi hilo de humo.
Y consumo el cigarrillo,
Lo consumo con cada lagrima
Cada vez acerco mas la cuchilla,
Cada vez asumo más
que quiza aun te quiero.
Echo de menos tus plantas
Esnifar tus polvos.
Lo admito, no eres tu.
Es la droga la que me excita.
Todos tus besos
Todo restos
Todos tus abrazos
Todos sin respeto
Me dejaste sin aliento, aun que
a veces ya venia sin él.
Perdimos el respeto.
No me dejaste recuperarlo

Sonaron las campanas

Y sonaran las campanas esta mañana
El frio hara mella,
en su desgarrador sonido.
Bañara el suelo de lagrimas
Barrera las flores y la alegría
Y te barrera a ti con ellas
Te vere en un tu dichosa belleza
Te vere en esa caja de cristal
Derramare lagrimas piadosas
Por nuestras almas pecadoras
Y rogere a dios
Que corte mis ilos con este mundo
Y me lleve contigo
A ese lugar incierto
A ese laberinto de preguntas
De las que ni tu extraes la respuesta
Me ire contigo de la mano
Y juntos descubriremos la muerte

Juego de palabras

Poesia
Arte
Alegria
Pasión
Descontrol
Verte
Locura
Tu sonrisa
Fuego en mi pecho
Tu mirada
Sentimiento
Luz
Aurora
Cielo
Tu
Tus versos
Poesia

Que guapa estaba

Y joder que guapa estaba. Aquella noche, dios creia que me iba. Era verla y me costaba respirar. Era la 1 de la madrugada. Y yo ya con ojos rojos. Y un andar algo delatador. Asta entonces todo es borroso. Pero dios a ella la recuerdo. Esa melena rubia teñida. Esos ojos verdes inquietos (Quiza era su primera vez allí).Creo que le pregunte el nombre.Y creo que empezaba por M. Bueno aun que la que empieza por M. Era la palabra que me salia al verla. Teniamos un vaso plástico en la mano. Quiza de color naranja. Quien sabe. Era el último sabado de verano. Y yo ya iba peor que los de la once. Se reía el verme
Y yo sin saber que decir. Le ofreci un poco de hierva. Y me sorprendio que se negara. Ya me parecia extraño. Una chica de vestido, en un botellon como aquel. Entonces se lo pregunte "Que coño hace un pibon como tu aquí?"
No se si seria el aliento a hie2rva
o a licores varios. Pero empezo a comemer la boca. Y yo sin acordarme de su nombre

El invierno

-Volaron las aves
Se fue la alegria con sus plumas
Aquella noche en la orilla
Esbozaste tu última sonrisa en mi brazos
Pactamos allí un último beso,
Y juramos que nada sería para siempre
Que no nos mereciamos
Y que aun si siguiesemos sufriendo
Todo fuego se apagaria
Y asi nos dijimos adios.

-Que rápido llega el invierno.

¿Quienes éramos?

¿Quienes éramos en aquel entonces?
Cuando aun,
Ni nos deciamos hola,
Y mucho menos adios.

¿Que veían mis ojos
al ver mi reflejo,
cuando no estabas tu
reflejada el ellos?
Pues ahora hay luz, ilusion
Antes, creo,
solo veía en blanco y negro.

¿Que era de nosotros?
¡Sin nisiquiera conocernos!
Pues parece deja de llover
Se ve el orizonte a lo lejos.
Escampa esta tormenta
A la que llame tristeza.
Alegria llama a la puerta

Y no se que sera de mi mañana,
y no recuerdo que era antes,
Solo se que si me vuelvo polvo, ceniza,
Mis ojos seguiran buscando tu mirada.

Lírica

Lírica?
Comenzaste como textos
Un intento de poesía.
Ahora eres un sentimiento
La definición de alegría.
Y siento por ti
palabras jamas escritas
Y no quiero decir
Que quiza me enamoré de ti
Hace ya algunos días
Y es que quien no puede decir,
Que no existe nada mas bonito,
Más bello que la poesía.

Y fui un bandido
Ladrón de versos,
Los cuales ahora recito.
Y los robe ti
Repito,
En ti los vi escritos,
Y sin pensarlo dije,
"Si por ti moriré,
Por ti muero,
Si por ti e de vivir,
Dejame un verso
un verso medio escrito".

Y beso cada noche tus rimas,
Ojeo tus lagrimas y respiro
Y repito, sin hablar,
Que bonito idioma,
este que las musas han elegido.

Y hay tinta en mis venas
Letras en mi cabeza
Y digo sin dudar
Poesía,
tu que hablas en mi papel.
Poesia,
Yu la unica que me hace sentir bien

El armario

En el armario de las delicias
Hay sitio para uno mas,
Hay sitio para otra historia,
Otra dificil de olvidar.

En su armario hay sitio para ti
Para tus llantos y tristezas
Pues hayaras a tus iguales
Los mismos cortes y envenenamientos
La misma historia con distinto dueño
El mismo hoy
Sí seguís así
Quiza el mismo mañana.
En ese armario enfermizo
Te contaran soluciones
Ninguna verdadera.
En su armario,
Vivirias o moriras,
Quiza las dos cosas.
Contaras tu historia.
Quiza de anorexía,
Quiza se sexualidad.
Pero te dare un consejo
No les hagas caso,
No  te dejes engañar.

Tormenta de septiembre

Y veo llover desde la ventana
Lo veo de reojo,
Mientras rezo en tu altar
Con la lagrima mas apenada
Llamando en la entrada
Y grito como odio el número 3
Y como odio
esta sexta tormenta de septiembre
Y recuerdo como te fuiste
Sin decir palabra,
Dejando cojo un hogar
Un plato vacio en la mesa
Hiciste las malesta
Te fuiste sin mas
Dejandonos en el eterno septiembre
Del que seguro, tardara en despertar

Alexandra

Y era gracil su figura,
segura si mirada,
Así era Alexandra.
Sus ojos,
claroscuros en el alba.
Su sonrisa,
primer rayo de sol de la mañana.
Su piel,
Blanca vomo la nieve.
Así era,
así era Alexandra.
Clavo sus ojos
en un hombre que no la amaba.
Descarriló su camino,
pobre Alexandra.
Dejo los cigarros
Se paso a las drogas.
Dejo el agua mineral,
Decía,
Le sabía mejor el vodka.
Descarriló su camino,
pobre Alexandra.
Pronto su piel blanca,
paso a un tono rojo,
a veces, ¡asta morada!
Yo le pregunté que le pasaba.
Y entre lagrimas me contesto
"¡Se fue Alexandra!"
Lo que ella no sabía
(Solo lo sabía mi mirada),
es que él
no solo no te quería,
¡Yo te amaba!
Y sigo pensando,
pobre Alexandra...

Tu juventud

Mantuviste lejos el tiempo
Ni se acerco a tu mirada
Ni osciló tus labios
Esos que ahora
no pueden besar los mios.

Vi a lo lejos tu juventud
Te decia adios con la mano
Tu girabas la cabeza...
Seguias igual de bella
Seguias igual de radiante
Seguias siendo tu
Eternamente tu

Yo me daba la vuelta y me iba
No tenia nada que hacer,
En mi habian pasado los años,
En ti,
Aquel conjuro de media noche,
Hizo imposible encontrarte arrugas,
Te mantuvo joven 
Al menos,
A mis ojos enamorados