Corazón rapido y agudo
para un alma aun lactante,
grito implorante
resuelto de amor y bondad.
Corazón de pelos blancos, grises,
negros, marrones,
da igual el color.
¿Por qué nosotros sí,
y ellos no?
¿Quién gira esta ruleta del destino?
Y ojala resuenen sus maullidos,
en un lejano presente,
en un futuro contrario al ahora.
-Bala de diamante roza su alma-.
Entre los ojos de distitan especie
no hay idioma hablable,
se necesita la mirada,
como en el amor
pero sin cortejo.
¿Por qué nosotro sí
y ellos no?
Sí, te lo pregunto a ti,
no nos lo merecemos,
ellos sí,
somos nosotros
quien teñimos las rosas de sangre.
Ellos no,
son el cielo mismo ante ti.
¿Por qué nosotro sí,
y ellos no?
No hay comentarios:
Publicar un comentario