lunes, 27 de junio de 2016

La barra del bar

Crujió el techo de la soledad,
hablando los callados y mudos
de dios sabe que parafernálica historia,
quiza fue el cielo
quien aviso a tu mano de la mia.
Se inundó de besos la oscuridad,
maldiciendo a Dios por lo bajo.
Cayó el frio bajo mis pies
-supuse que el calor eran tus labios-
Nacieron fronteras rotas
de besos y otros venenos.
¡Cuantas amistades nacieron
en aquella barra de carretera!
Y es que en él quizá nació la duda
-yo en eso era un experto-

viernes, 24 de junio de 2016

Bondad

Desde pequeños nos enseñaron a hablar,
pero fue ella,
alegre, amable, siempre ella,
quien nos enseño su significado,
el de lo más sincero,
el de lo único importante despues del amor.
Fue ella, Bondad
-siempre sincera-
quien nos enseño
el significado de las palabras,
quien nos enseño,
a moldear en nuestras bocas,
a entornar en nuestros labios,
esa mágica lengua de Cervantes,
esa lengua bañada por el oro
de Lope, Góngora o Quevedo,
esa escrita por millones de manos,
todas blandas ante su sonrisa.
La única estrella polar
que algún día me enseño
a tocar el norte.
Ese corazón
que no tendrá miedo a las sombras,
y que da igual
con que piedra tropiece en el camino,
esa luz
que siempre,
-haya donde la lleve el viento-
tendra tantas manos
como estrellas hay en el firmamento
dispuestas a ayudarla.

El último beso

Entonces me dispongo a darte el último beso. Tanto tú como yo sabemos que es el último. Tú tienes a ese avión esperándote para llevarte entre las nubes (donde siempre debiste estar) a una nueva ciudad, con gente nueva y emociones nuevas, en resumen: una nueva vida. Y yo sólo tengo a un sofa y una caja de tabaco esperándome en casa. Los mismos 6 canales para intentar abstraerme del mundo.
Dices que no tiene por qué acabarse todo cuando te montes en ese avión, que con las redes sociales una relación a distancia se mantiene mejor, que me amas, que algún día, quiza más tarde que pronto, volveras... pero yo sé que todo se tiene que acabar aquí, no tengo ningún derecho a retenerte. Conocerás gente nueva y seguramente te enamores de nuevo, esta vez quiza de un chico rico con traje y corbata, te enamorarás como de verdad te mereces y me olvidaras, y si no me olvidas tan solo sere un recuerdo pasajero, que solo entrará en tu mente como un flashback rápido y borroso. Retenerte es un derecho que no me merezco. Si siguiésemos juntos tan solo sufririamos los dos, con cuatro mensajes no se puede mantener vivo un amor así, si lo dejamos... solo sera triste un tiempo... asta que sanen las eridas, solo quedaré sufriendo yo.
Entonces acerco tus labios a los mios y juego con tu boca a ese juego de azar que juntos inventamos. Hay tantos sabores atrapados en esa boca... Ya no se cuanto tiempo llevamos, solo se que debe de ser bastante ya que te apartas, lentamente y me dices que ya es la hora. Al consultar mi reloj lo confirmo. Sales corriendo a embarcar, prefieres cortar todo esto rápido y no prolongarlo haciendonos sufrir más, en el fondo te lo agradezco. Quedo solo, apretando los puños y derramando la lágrima más triste de la historia.

Siempre habra un Parnaso

Mira atras y nunca me olvides,
abre los ojos,
tus lágrimas son solo sentimientos,
sabes que siempre
podras volver a mi.

Quedarán atras nuestro sueños
esos que algún día juntos creamos,
creceremos de golpe
y atrás quedará todo,
volará con el tiempo nuestra historia.
Morarán nuevas aves nuestro nido
y ellas,
juntas se ilusionarán
como un día hicimos nosotros.
Y siempre habrá un Parnaso para vosotros,
siempre habrá un hombro al que llorar,
siempre tendreis mi mano,
-llena de cortes o de abrazos-
distuesta a tensar la cuerda.

Por todo y por nada,
por siempre o para nunca,
por un abrazo, un beso o una bofetada,
por mi mano describiendo una mariposa,
por todos los ojos
vidriosos
a los que hoy digo adiós.

Que griten los ángeles lo que quieran,
yo os espero en el infierno
congelándome sin frio.
Si no necesito,
acudiré a vosotros buscanso abrigo.

Poema con aroma a sal

Ojeaba la vida,
como quien habla a una pared.
Dije que no a la verdad
y renegué del imbecil del espejo.
Acaricie tu cintura,
como quien abraza la inmortalidad,
como un pájaro al volar.
Y me pregunto quien me llamó loco,
¿se habrá consumido ya su cigarro?
Me pregunto
que sería de quien dijo que amar
era de ciegos.
-Tú me limitas a cerrar los ojos-
No hay mejor lema que carpe diem,
más si viene seguido de tu locus amoenus.
Aprendí a charlar con mis demonios
con pipas en el parque,
a beber asta que me deslumbras con tu luz.
Culminaría mi vida con un beso,
con un beso con sabor a verso,
y un poema con aroma a sal.
Fugaz estrella estampa mi cielo.

Era media noche

Era media noche,
yo luna menguante
y tu constelación de estrellas.
Y allá donde la luz nos guíe,
fundiras tu fuego con mi alma,
y tu labios
con cada uno de mis versos.
Seguiré tu norte
como mi única estrella polar,
como la vida misma.
Que es lo que eres para mi.

Era media noche,
tu viento frio
y yo corazón sin chaqueta.
clavame tus estalactitas
úndelas en mi piel desnuda.
¿Fundimos fuego y frío?
Dejame fundir mis abrazos en tu pecho.

¿Fue fugaz nuestro amor?

Nunca nadie dijo
que fuese fácil,
caerá las noche
y comenzarán a hablar las rosas
judgando tus pecados y silencios.
Tu suerte, cual estrella fugaz,
te abandonará sin pedirle un deseo.
¿Fue tan fugaz nuestro amor?
No lo se, ¿Cuánto lleva sangrando mi alma?
Me duele tener tatuada
tu sonrisa en toda mi piel.
Clavame los diente y arrancame la vida,
cumple mi último
pecado de media noche.
Fue estupido,
-como lo es siempre el amor-
unde tus dientes en mi carne.
Jueza,
¿me autoimpongo yo mi castigo?

Maullidos

Corazón rapido y agudo
para un alma aun lactante,
grito implorante
resuelto de amor y bondad.

Corazón de pelos blancos, grises,
negros, marrones,
da igual el color.
¿Por qué nosotros sí,
y ellos no?
¿Quién gira esta ruleta del destino?

Y ojala resuenen sus maullidos,
en un lejano presente,
en un futuro contrario al ahora.
-Bala de diamante roza su alma-.

Entre los ojos de distitan especie
no hay idioma hablable,
se necesita la mirada,
como en el amor
pero sin cortejo.

¿Por qué nosotro sí
y ellos no?

Sí, te lo pregunto a ti,
no nos lo merecemos,
ellos sí,
somos nosotros
quien teñimos las rosas de sangre.
Ellos no,
son el cielo mismo ante ti.

¿Por qué nosotro sí,
y ellos no?