Y aquí estoy,
con mis ojos en tu parada
sintiendo la brisa del viento...
Veo que el tiempo ha dejado mella en ti
dejando sobre mojado
los recuerdos y el papel.
Parece que el tiempo
no ha pasado en nuestra cama
y todo esta como nosotros lo desordenamos.
Unas sabanas arrugadas de un amor marchito...
Parece que todo eran espejismos
y que no había destino fijo en nuestros billetes,
que no importaba la orilla nos acogiese.
Pero vino tormenta
y con ella dudas como vendavales
que marchitaban la eterna primavera.
Nunca supe como decir adiós
y tu solo decías... Ohana
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