Dejé claras mis intenciones por tu cuerpo.
Hablaba un idioma que solo tu entendias,
entre caricias y suspiros... Tu me escuchabas.
Nos creíamos los reyes del mundo,
con los cristales empañados
y la sonrisa asomando tras tu fuego.
Nos sentíamos iguales,
nis creíamos dioses,
eramos la llama incandescente del deseo.
Me susurrabas al oído que me querías.
Y yo, no era más que un millón de auroras
jugando a creerse inmortal.
Tan fino como el aleteo de una mariposa
y tan extraño como un te quiero.
Siempre me han enseñado que escribir es algo aburrido. Hace ya un tiempo que mis ojos se abrieron y descubrieron que todo eso era mentira. Aquí os intentaré enseñar que tengo razón. Para eso usaré mis versos.
jueves, 27 de octubre de 2016
Mis intenciones
viernes, 14 de octubre de 2016
En cada verso
¿Qué hay en cada verso?
Que por ocultar,
oculta todas esas palabra que no queremos decir,
las maquilla de humo,
crea sinfonías
en nuevas páginas del diccionario.
Que por ver,
cambia colores y sentimientos,
dejando a la luz un paso más cerca,
Te acerca el cielo cuando está tapado por las nubes.
¿Qué hay en cada verso?
Hay poesía
martes, 4 de octubre de 2016
Cómo el viento
Ojalá todo fuese
tan sencillo como el viento.
Soñando con la brisa fría
de media noche,
acariciando cada escondrijo de tu rostro.
Todo suena tan lejano
entre barrotes de cartón...
Teniendo al fuego como amigo
-quiero sentir tu mano fría en mi rostro-
Pero los fantasmas acuden a verme
si sueño con abrir los ojos.
Sonando sus martirios en mi sangre
y sintiendo el ventanuco roto
-por el frío de aquel abrazo-
Ojalá la vida fuese más allá del sí o el no,
murmurando un gris por lo bajo
y un te quiero por la espalda.
Existen lugares lejos de aquí,
mundos olvidados de la mano de Dios.
Y el fuego me quema...
y no hay frío que lo apague...
Todo son cartas sin destino,
aspirando tu humo allá donde estés.