Volamos como una pluma en el viento,
Observando /bailarines/
los reflejos de mis luces en tu agua.
Pensando que se esconderá bajo su espuma,
que habrá más allá de su horizonte.
Queriendo volar en su mojado sueño.
Observo tus ojos a ratos cortos,
palabra tras palabra todo cae donde debe,
notando, juguetón, su baile por mi cuerpo.
Aspiro a pulmón la verdad en tu frio,
buscando ese calor que encienda mi cigarro.
Entonces, noto que me moja tu niebla,
tomando el frio como hermano y tocando /calado de ti asta los dientes/ mi última verdad
en frase con verso de despedida.
Tirándome al vacío
del frio invierno en verano.
Ahogado en el mar de un único abrazo.
Siempre me han enseñado que escribir es algo aburrido. Hace ya un tiempo que mis ojos se abrieron y descubrieron que todo eso era mentira. Aquí os intentaré enseñar que tengo razón. Para eso usaré mis versos.
martes, 16 de agosto de 2016
El mar de un abrazo
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