Siempre me han enseñado que escribir es algo aburrido. Hace ya un tiempo que mis ojos se abrieron y descubrieron que todo eso era mentira. Aquí os intentaré enseñar que tengo razón. Para eso usaré mis versos.
miércoles, 6 de abril de 2016
Hubo...
Hubo cigarros que duraron siglos, luces de neón que no alumbraban tu
belleza, vectores con más sentido que el mío al verte. Hubo disparos sin
balas que mataron más que todas las bombas atómicas. Hubo días en el
que tú eras el sol y la lluvia no mojaba, carreras sin prisa y caracoles
con recatores. Hubo días en los que con tu belleza bastanta para
sonreir. Hubo dias que callaban y tu silencio decía que me amaba. Hubo
un día en el que te quise, los siguientes te amaba. Hubo electricidad
suicida, que moría al tocar su piel. Hubo un día en el que un paraíso en
una taza de café entraba. Hubo tantas cosas que no sabría decirte, pues
me quedo sin habla al verte, pues hablan mis ojos, ese lenguaje que
solo tú entiendes. Hubo un día en el que te dije "te quiero". Hubo un
día en el que quedé enamorado. Pues tu mano es mi mano, pues tus labios
son mis labios, pues estarán juntos hasta que se vuelvan polvo mis
abrazos.
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