Y en el oasis de tus besos,
dulce acera mojada de tu amor,
allí encontrare la calma,
la luz de la aurora
iluminará mi rostro.
Y cuantas luces de neón
queden vivas,
todas se encenderan con
tu beso.
Entonces beberé de tu manantial,
sabre si tus ojos
son el paraíso que nunca encontré.
Alzarás las plumas de piedra
de este ángel caido.
Rozando tus dedos
tus manos serán seguro de la libertad.
Siempre me han enseñado que escribir es algo aburrido. Hace ya un tiempo que mis ojos se abrieron y descubrieron que todo eso era mentira. Aquí os intentaré enseñar que tengo razón. Para eso usaré mis versos.
miércoles, 20 de abril de 2016
Gracias a ti
Se fueron los besos de plomo,
ahora hay caricias de fuego y luz.
Y donde las telarañas rezan
por no verse inmersas en el juego,
ahora suenan baladas de amor,
poemas que sabe dios quien escribió,
alardes de gloria que no fueron en vano,
plumas de ángel
con olos a rosas y jadmín.
ahora hay caricias de fuego y luz.
Y donde las telarañas rezan
por no verse inmersas en el juego,
ahora suenan baladas de amor,
poemas que sabe dios quien escribió,
alardes de gloria que no fueron en vano,
plumas de ángel
con olos a rosas y jadmín.
¿Quién resolvió los rompecabezas?
Sin dudas debiste ser tú.
Quien si no.
Fuiste osada,
Diste alas al angel caído.
Sin dudas debiste ser tú.
Quien si no.
Fuiste osada,
Diste alas al angel caído.
Gracias a ti
el cielo ahora no llora,
asoma el sol en el ventanal.
Ya no vuelan mis gemidos en el tiempo.
Las rimas no son llantos
de bautismos infernales.
Nacen nuevas curvas en mi sonrisa,
Pétreas arcillas rompen en los labios,
¿Quién invento el amor o el deseo?
Bendito demente sea ese genio.
el cielo ahora no llora,
asoma el sol en el ventanal.
Ya no vuelan mis gemidos en el tiempo.
Las rimas no son llantos
de bautismos infernales.
Nacen nuevas curvas en mi sonrisa,
Pétreas arcillas rompen en los labios,
¿Quién invento el amor o el deseo?
Bendito demente sea ese genio.
miércoles, 6 de abril de 2016
Paz caótica
Y bajo las botellas de ron,
bajo esos pitillos medio acabados,
bajo esa cuerda del baño
se esconde una alegría entristecida,
una dulzura enfadada,
una paz caótica,
se esconde él,
buscando
ese género contrario perdido,
esas sonrisas de parque y pipas,
esas tardes con sabor a cerveza,
esa vida acabada, terminada, agonizada, esfumada.
bajo esos pitillos medio acabados,
bajo esa cuerda del baño
se esconde una alegría entristecida,
una dulzura enfadada,
una paz caótica,
se esconde él,
buscando
ese género contrario perdido,
esas sonrisas de parque y pipas,
esas tardes con sabor a cerveza,
esa vida acabada, terminada, agonizada, esfumada.
Poesía
1-Unión interracial de estrellas blancas.
2-Carrera autoinstructiva de lecciones de la vida.
2-Carrera autoinstructiva de lecciones de la vida.
3- Lágrimas de papel.
4-Alardes de alegría de un alma sollozante.
-Poesía-
-Poesía-
Allí
Y donde termine tu sonrisa y comiencen mis arrugas,
Allí donde donde cielo y agua se tocan,
Donde tu risa es la mayor de las victorias,
Donde termine tu beso y comience mi boca,
Allí gritare descansa un poeta,
Allí nacerán las rosas,
Allí la tinta se hará piedra,
Allí te diré "no fue fácil,
la vida es dura".
Allí donde donde cielo y agua se tocan,
Donde tu risa es la mayor de las victorias,
Donde termine tu beso y comience mi boca,
Allí gritare descansa un poeta,
Allí nacerán las rosas,
Allí la tinta se hará piedra,
Allí te diré "no fue fácil,
la vida es dura".
El grial de sangre
Un grial de lágrimas perdidas,
fluye en él,
sangre de los dioses de antaño,
con su espada manchada de olvido,
y aquella paloma volando alto.
fluye en él,
sangre de los dioses de antaño,
con su espada manchada de olvido,
y aquella paloma volando alto.
Ángeles convergen de rodillas,
reyes lloran,
imploran piedad.
Huele a lágrimas aladas.
Nacen y mueren ante tus ojos,
gritos de dolor,
que resuenan en la eternidad.
reyes lloran,
imploran piedad.
Huele a lágrimas aladas.
Nacen y mueren ante tus ojos,
gritos de dolor,
que resuenan en la eternidad.
Y esa mano,
firme ante los pecadores,
no tiembla, nunca lo hará,
te chupará la vida,
volverás a nacer.
Y viendo,
la cabeza de Zeus en sus manos,
entenderás que no hay solución.
firme ante los pecadores,
no tiembla, nunca lo hará,
te chupará la vida,
volverás a nacer.
Y viendo,
la cabeza de Zeus en sus manos,
entenderás que no hay solución.
Es veneno
Volvía a nevar sobre la calle,
el mundo se tornaba frío
-frío cual los labios que nunca besas-.
el mundo se tornaba frío
-frío cual los labios que nunca besas-.
Me acurrucaba en el fuego,
aun sentía frío,
Carámbanos de hielo colgaban de mi megilla.
La sangre caliente calentaba mi piel.
Seguía vivo,
no creo que durase mucho...
Quizá lo mismo que un amor,
quizá menos,
Odio su sonrisa,
es veneno,
es licor suave.
aun sentía frío,
Carámbanos de hielo colgaban de mi megilla.
La sangre caliente calentaba mi piel.
Seguía vivo,
no creo que durase mucho...
Quizá lo mismo que un amor,
quizá menos,
Odio su sonrisa,
es veneno,
es licor suave.
Hubo...
Hubo cigarros que duraron siglos, luces de neón que no alumbraban tu
belleza, vectores con más sentido que el mío al verte. Hubo disparos sin
balas que mataron más que todas las bombas atómicas. Hubo días en el
que tú eras el sol y la lluvia no mojaba, carreras sin prisa y caracoles
con recatores. Hubo días en los que con tu belleza bastanta para
sonreir. Hubo dias que callaban y tu silencio decía que me amaba. Hubo
un día en el que te quise, los siguientes te amaba. Hubo electricidad
suicida, que moría al tocar su piel. Hubo un día en el que un paraíso en
una taza de café entraba. Hubo tantas cosas que no sabría decirte, pues
me quedo sin habla al verte, pues hablan mis ojos, ese lenguaje que
solo tú entiendes. Hubo un día en el que te dije "te quiero". Hubo un
día en el que quedé enamorado. Pues tu mano es mi mano, pues tus labios
son mis labios, pues estarán juntos hasta que se vuelvan polvo mis
abrazos.
Tus besos
Y en el oasis de tus besos,
dulce acera mojada de tu amor,
allí encontrare la calma,
la luz de la aurora
iluminará mi rostro.
Y cuantas luces de neón
queden vivas,
todas se encenderan con
tu beso.
Entonces beberé de tu manantial,
sabre si tus ojos
son el paraíso que nunca encontré.
Alzarás las plumas de piedra
de este ángel caido.
Rozando tus dedos
tus manos serán seguro de la libertad.
dulce acera mojada de tu amor,
allí encontrare la calma,
la luz de la aurora
iluminará mi rostro.
Y cuantas luces de neón
queden vivas,
todas se encenderan con
tu beso.
Entonces beberé de tu manantial,
sabre si tus ojos
son el paraíso que nunca encontré.
Alzarás las plumas de piedra
de este ángel caido.
Rozando tus dedos
tus manos serán seguro de la libertad.
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