Que me callo
comiendo las palabras
que tu dijiste
y yo tomé por banal viento del norte
y me duelen los labios
y el pecho
convertido en aquello
que me parecía un cuento chino.
Me abro paso entre las cloacas
que son la soledad
pero aprendo
cuido lo poco que me queda
de allí arriba.
Fue bonito
fue largo
pero quizá tarde en quitarme la venda,
que yo suplicaba un te quiero
encontrandome con algo parecido
a que tu no sientes lo mismo.
Que mi derrota
quizá en seco sería victoria dolorosa
y gane con todo esto.
Que la rabia no es mala
si te lleva a ma meta,
que el egoísmo es sólo quererse
como ese polvo que nadie se espera
y es que con polvo y ceniza...
es como todo se cierra