Y entre risa y risa
me entero de que estás ahí,
llena de vida con tu sonrisa,
con tus abrazos que espantan al invierno
y adelantan la primavera.
Me dices que todo saldra bien,
que el miedo es la antesala de los valientes.
Sabes que no hay forma de entenderme
y me enseñas tu rimel y tus leggins.
No se si amigos o algo más,
que lo decida el beso si es que llega,
porque tu eres el sosiego
antes del aguacero.
Yo las cenizas
de las que nació un fénix muriendo.
Sabes que hay heridas que no sanan
y que sólo se aprende
a vivir con ellas...
Y tu quieres ser mi ibuprofeno
cada 8 horas.